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11 feb 2014

CASABLANCA – Zumería “Ouzoud”

- PARADA:
Existe un sitio en Casablanca llamado “Ouzoud”, el problema es que... ¡¡¡no sé donde esta!!! Como nos movimos mucho en coche no recuerdo la calle y este sitio fue perfecto para parar a tomar un refrigerio.


 Te preparan zumos naturales, los piden desde el coche y te los traen recién hechos, ¡¡buenísimos!!.
El mío era de manzana, fresa y limón y los otros dos de naranja, plátano y fresas. Me encantó.


Un enorme zumo de frutas recién hecho por 20 dihams!!. Desde luego merece la pena. Cuando terminas vienen a recoger el vaso y te vas. (1,00 € p.p.).
Fecha de visita: Septiembre 2012

5 feb 2014

CASABLANCA – Cafetería “Kenzi Tower”

- PARADA:
La cafetería del Hotel “Kenzi Tower” en el Twin Center del Boulevar Zerktouni, se encuentra en el último piso de una de las dos torres más altas de Casablanca.
Sus paredes son un amplio ventanal que ofrece vistas de toda la ciudad.


 






Un suelo mullido gracias a su alfombra, espejo en el techo...



Piel, un piano que supongo amenizará las veladas y pequeñas mesas con cómodos silloncitos. 

Cuando entras en el edificio, junto a los ascensores hay una lámina de agua en una de sus paredes, cuando sales del ascensor en la última planta la misma lámina de agua te recibe lo que da la sensación de que una sutil cascada recorre el edificio de arriba abajo.


Nos tomamos una coca colas y descansamos un poco fascinados con las vistas... Todo Casablanca a nuestros pies.. (60,00 dihams p.p.).
 
 

 
 





Fecha de visita: Septiembre 2012

27 ene 2014

CASABLANCA – Club “Armstrong Legend”

- PARADA:
En el “Armstrong Legend” en el Boulevard de la Corniche de Casablanca, experimenté por primera vez y única en la vida esa situación en la que llegas a la puerta del bar y el 4x4 con título de ajedrecista te dice que no puedes entrar y tú dices vengo con “Fulanito” y el colega te mira de arriba abajo con cara de “sí, ya, pero no entras” coges el móvil, llamas y entonces aparece “Fulanito” y le dice “vienen conmigo” y el 4x4 agacha la cabeza, se hace pequeñito y te deja pasar. ¡Genial! Si no tienes la suerte de que te ocurra algo así tienes que hacer cola y acoquinar la entrada.
Bajamos las escaleras para adentrarnos en uno de los locales con música en directo más conocidos de la noche en Casablanca.


El segurata, un tipo primo del mayordomo de los Monsters nos acompañó hasta la mesa situada junto al escenario y en la que ya había varias botellas, hielo y refrescos. El gerente del bar vino a saludarnos... Ya digo que esto no nos va a pasar nunca más, es lo que tiene ir con “Fulanito”, porque si vamos solos...
El local tiene las paredes negras con pinturas de Armstrong y motivos musicales.


Hay una barra en un lateral llena de gente, un escenario y un par de niveles en el suelo con mesas, sillas, sofás y taburetes. Y sobretodo gente, mucha gente.

Nos tomamos un par de copas mientras escuchábamos música en directo.
Sobre el escenario teníamos un grupo de maduritos que tocaban todo tipo de ritmos, desde Shakira a REM pasando por Michael Jackson, así que teníamos para todos los gustos.



Muy animado, nos gustó mucho, me levanté a bailar porque era imposible quedarse sentado.














El gerente hizo su numerito con los bongos y las chicas subieron al escenario a contornearse moviendo las caderas, os dejo vídeo con el espectáculo.



Fue un fin de fiesta magnífico, lo pasamos muy bien, nos hubiéramos quedado más, pero era tarde y estábamos cansados.
Fecha de visita: Septiembre 2012


21 ene 2014

CASABLANCA – Rte. “Bound”

- PARADA:
El “Bound”, situado en la calle Mar Adriático de Casablanca, es un thay, decorado en tonos oscuros, con luz tenue, espejos en las paredes, velas y fotos.
Es acogedor, los camareros muy solícitos, el local con bastante gente, grupos, parejas, señores con sus “sobrinas”... un poco de todo.
Pedimos cerveza y para comer ternera con curry rojo, que picaba, pero estaba muy buena.


Y que me gustó mas que las gambas, muy suaves, incluso un poco dulces.

 
No hubo postres pero sí cafés.
A continuación pasamos a la terracita a tomar unas copas.
El patio tenía barra en el centro, alrededor sofás con mesitas donde tienes que pedir una botella entera para poder sentarte.


Jardín con plantas y palmeras y un escenario en el que en tono de soul una orquesta con una chica impresionante al frente, nos deleitaron con canciones de sobra conocidas por todos.
Disfrutamos de un par de mojitos entre música agradable y charla animada. (360,00 dihams p.p.). 
Fecha de visita: Septiembre 2012

8 dic 2013

VALENCIA – Rte. “Ricard Camarena”

- PARADA:
Aprovechando “Valencia Cuina Oberta”, (certamen que se celebra dos veces al año, en el que varios restaurantes de la ciudad, incluidos algunas estrellas michelín, ofrecen un menú cerrado a un precio asequible), nos cercamos a comer al restaurante, “Ricard Camarena”, en la calle Doctor Sumsi.


Muy conocido por todos y con una estrella michelín, la entrada en azul y negro, sin excentricidades, igual que el interior, creo que intenta decirnos que lo importante no es la decoración, sino la comida.
Solo un pequeño letrero en una de las paredes nos indica que estamos en el sitio correcto y después una puerta y un timbre.


Nos abre el impecable maître que nos conduce inmediatamente a nuestra mesa.
Como he dicho antes, la decoración es mínima, la justa y necesaria. Bellas fotografías en blanco y negro con un toque erótico y un tono flamenco sobre la pared de cemento pulido de acceso, marcos con cubertería antigua y una cascada de bastones de madera que da intimidad al apartado, eso es todo. Las mesas están muy separadas por lo que hay intimidad, la cocina abierta permite ver trabajar a los cocineros y las luces están dirigidas sobre las mesas lo que deja el espacio entre ellas un poco en penumbra.


No hay mantel, sobre la mesa de madera desnuda fueron colocando la comida, cada una con un plato diferente, jugando con los materiales, creando un contraste genial.
Iniciamos la experiencia con el olorcillo del pan de aceite.


Comenzamos con una cervezas y casi enseguida nos sirvieron el “Canapé de anguila ahumada y cacaus del collaret” que nos trajo a la mesa y nos explicó su ejecución el mismísimo Ricard Camarena. Pero no lo hizo solo con este entrante, él mismo acompañaba al servicio de cada plato en cada mesa y comentaba su realización.
Regamos con un Malleolus y comenzamos a degustar nuestra anguila.


Me encantó, el ahumado, los cacahuetes... todo encajaba a la perfección, sobretodo me gustó el sabor ahumado, la anguila no es mi pez favorito, pero con este plato me he reconvertido.


A continuación vino la “Infusión fría de pepino, calamar y limón”. Fuerte, refrescante, y ácida, era impactante con mucho sabor y mucha fuerza, potente. 

 
Después llegó el entrante de “Judía boby de Alginet con cebolletas y jugo de tomate en salazón”. Las judías “al dente”, crujientes, con una especie de vinagreta muy rica gracias a las cebolletas y el tomate. 

 
Por ahora el sitio no decepcionaba y como he comentado Ricard venía a la mesa con cada plato y nos comentaba lo que íbamos a comer, de donde venían los ingredientes, ya que intenta basar todo en productos autóctonos, y cual era la mejor forma de degustar cada uno de ellos.
Ahora venían los principales y con el primero de ellos llegó en mi opinión, el mejor plato de los que comimos, la “Caballa glaseada con boniato, limón y pimienta negra”. Increíble, un lomo precioso de caballa, brillante, con una base de boniato y sin una sola espina, era suave, sabrosa, deliciosa. Me gustó muchísimo. 

 
Y después de tan increíble caballa vino la decepción, no me malinterpretéis, estaba muy bueno, pero me dejó un poco “plof”. Nos trajeron “Rillette y pechuga de pollo de corral con setas estofadas y un jugo de pollo a l´ast”. Un nombre muuuuy largo para un plato no tan allá. El rillette increíble, muy rico, me pareció buenísimo, pero junto al genial rillette con sus níscalos riquísimos, teníamos el pollo, anodino, sin gracia, la salsa no le aportaba nada, estaba poco hecho para mi gusto y si me pareció increíble que la caballa no tuviera ni una espina, en el pollo me encontré un trozo de cartílago y no fui la única, una pena.


Y llegó el postre, “Café con leche quemada, mantequilla y macadamias”, no soy un fan de los postres y los dulces, pero a parte de bonito, el café con leche quemada me resarció del pollo, muy muy rico, dulce pero delicado, si, delicado, con una presentación preciosa y suave al paladar. Me dejó con un muy buen sabor de boca.


Tenía que haber terminado todo ahí, pero cometimos el error de pedir cafés. Uff! como siempre, el cortado malísimo. Una comida tan buena y la fastidian siempre con el café...


Uno de nuestros compañeros de mesa pidió una copita de Pedro Ximénez, al cual nos invitaron, un detallazo.
Todo el personal fue muy correcto, con el maître tuvimos una charla amigable toda la comida y todo el mundo estaba en su sitio. Al final Ricard nos enseñó la cocina y el otro local que posee, el “Canalla Bistró”, los dos se encuentran unidos por la cocina. Nos comentó su método de trabajo, nos habló de los restaurantes, de sus similitudes y diferencias, tuvimos una charla amena y nos acompañó a la puerta. La verdad es que el pobre, andar acercándose a cada mesa con cada plato y luego enseñarles el local y despedirles... debe de ser un coñazo...
Aprovechar Cuina Oberta para conocer un sitio como el “Ricard Camarena” merece la pena, creo que la comida fue genial, el trato increíble y la verdad es que estuvimos muy agusto. (35,00 € p.p. el menú, sin bebidas).
Fecha de visita: Noviembre 2013

15 oct 2013

ESSAOUIRA – Rte. “Ocean Vagabond”

- PARADA:
Tras nuestro agradable paseo por las calles de Essaouira, cogimos el coche y siguiendo la línea de la costa llegamos al “Ocean Vagabond”, en la Av. Mohamed V.


Se trata de un acogedor restaurante, con apariencia de chiringuito, situado junto a la arena de la playa. 

 
El local cerrado, con mesas y paredes de madera en tonos muy marinos, azules, blancos y caobas posee como reclamo fundamental una gran terraza llena de mesas, sillones y hamacas donde pasar el día. 

 
Los clientes, la mayoría turistas y apasionados del kite, dormitan, leen, o sencillamente dejan pasar el tiempo, bajo la sombra de los árboles y el ronroneo de los gatitos a los pies.



El sitio es muy, muy agradable, la verdad es que se puede estar uno allí horas...
El tiempo se pasa volando tumbado en una hamaca, observando en la arena de la playa a los camellos, los caballos, la gente que pasa en sus quads o patinando...


Primero disfrutamos de la terraza tirados en los sillones junto a una mesita baja en la que apoyar un par de cervezas bien frías y después nos trasladamos a una mesa alta para comer mas cómodos.
Junto con unas coca colas, empezamos con un croque monsieur, muy rico.


Lo acompañamos con una ensalada capresse muy buena, con una salsa pesto muy refrescante y jamón serrano!!!!


Los segundos platos se trataron de un panini italiano crujiente con queso fundido.


Y por supuesto una parrillada de pescado, toda la mañana viendo descargar los pesqueros en el puerto, como no íbamos a pedir pescado!!! Buenísimo, tan tierno, tan sabroso...


Como tantas otras veces, no hubo postre (225 dirhams p.p.)
Fecha de visita: Septiembre 2012

19 sept 2013

VALENCIA – Feria de la Tapa “Mahou Vs. Amstel”

- PARADA:

Este fin de semana he podido constatar cono dos eventos aparentemente iguales, con el mismo concepto y en el mismo sitio pueden resultar completamente distintos.
En febrero se celebró una “Feria de la Tapa” en los tinglados del puerto de Valencia organizada por la cervecera “Amstel”. Este fin de semana ocurría lo mismo, en el mismo lugar, pero organizada por “Mahou”.
 

El concepto es el mismo. En un lugar semicerrado, con unas vistas impresionantes de la dársena como es el tinglado nº 2 del puerto de Valencia, se sitúan en los laterales una serie de casetas individuales en las que reconocidos, y no tanto, restaurantes y bares de Valencia capital, la mayoría, pero también de la comunidad y de localidades cercanas a esta como Albacete, ofrecen tapas con cada bebida. Dos taquillas situadas en los laterales mas alejados proporciona fichas con las que obtener la consumición en las casetas.
 

Bien pues aquí comienza el combate, a mi derecha, con calzón rojo “Amstel” y a mi izquierda con calzón verde “Mahou”. Ya les vaticino que esta pelea tiene un claro vencedor.



Round 1: El espacio. Dentro del mismo lugar Mahou tenía moqueta en el suelo, lo que lo hacía mas cálido y Amstel había dejado el suelo de cemento del local. El número de mesas colocadas por Mahou era infinitamente superior al de Amstel, en cuyo evento tenías que pelearte por un hueco y la gente optaba por sentarse en el suelo.

 






Round 2: La taquillas. En la fiesta de Mahou las taquillas cambiaban dinero por fichas o moneditas y con estas en cada puesto te ofrecen lo mismo, bebida y tapa, al mismo precio en todas las casetas, una vez tienes tus fichas te olvidas del dinero de verdad, En la de Amstel las fichas solo servían para las bebidas, las tapas se cobraban en cada caseta y cada una con un precio distinto.
 

 





 
Round 3: Las casetas. En Mahou todas las casetas son iguales y todas tienen una pizarra con tres tipos de tapas, todas ellas elaboradas con un toque de originalidad y poniéndole al menos un poco de esmero. En Amstel cada caseta era igual pero unas tenían solo una tapa, otras dos o tres, pocas estaban anunciadas y muchas tiraban de la freidora, por no decir que hamburguesas te ofrecían en 1/3 de los establecimientos y que la originalidad destacaba por su ausencia. La disparidad de cantidad hacia que se formaran largas colas en aquellas casetas que ofrecían las tapas mas grandes, pero no por ello las mejores.

  






Round 4: La música. Ambos acontecimientos poseían un escenario y un par de DJ´s para animar la fiesta. La media de edad rondaba los 30-40 años, así que inteligentemente, a mi parecer, el DJ de la de Mahou basaba la discografía en música de los 70-80-90 de grupos españoles y extranjeros que hacían a la gente bailar, la de Amstel atronaba con un “chunda-chunda” mas propio de sábado noche, copa y cinco de la mañana que de las dos de la tarde, caña y tapa. 
 

 





 
Round 5: Limpieza y por asociación la organización. En la feria de la tapa de Mahou había un equipo de gente que continuamente se paseaba recogiendo vasos, limpiando mesas, cambiando bolsas de basura... Siempre había una mesa limpia a la que acudir, siempre había servilletas en los servilleteros, siempre había alguien pendiente de ver si un cubo de basura estaba lleno para vaciarlo. Impresionante. En la de Amstel la basura se acumulaba en las mesas, el suelo y por las esquinas. No es que la gente la tirara a posta, es que no había donde hacerlo.


 






Round 6: Cristalería. Mahou servía las cañas en vaso de cristal, todos iguales y Amstel en vasos de plástico, cada uno de su padre y de su madre.


 






Round 7: Las tapas. Ya lo digo en el round de las casetas, pero me gustaría recalcar la diferencia en cuanto a la calidad de la tapas, la presentación, los ingredientes y su elaboración. En la de Mahou se aprecia dedicación e interés de los establecimientos, la oferta de tres tapas en cada uno de ellos te invitaba a elegir y probar y le ponen el mimo suficiente para que primero te entre por el oído ante la descripción ofrecida en la pizarra, luego por los ojos ante el esmero en la presentación y finalmente en el gusto por lo buenas que están. En la de Amstel el plato estrella era la hamburguesa, los montaditos, los fritos y los sándwiches. No digo que estuvieran malos, ni mucho menos, pero la diferencia la podéis ver vosotros mismos en la fotos.

 






Se acabó el combate, para mi hay un claro ganador, Mahou, volveré a su Feria de la Tapa, pero os aseguro que se tienen que juntar muchas circunstancias para que vuelva a la de Amstel. (caña y tapa 2,50 € p.p. en la de Mahou, en la de Amstel dependía del precio asignado a la tapa por cada caseta).
Fecha de visita: Febrero y Septiembre 2013